domingo, 18 de junio de 2017

82. HARO. NUEVAS BODEGAS



Ante las oscilaciones del precio de la uva, una señora mayor de mi pueblo solía decir que el vino es un negocio de borrachos. Eran tiempos en que la arquitectura no se había puesto aún a usar sus frontones, contrafuertes y esculpturas en acero corten para prestigiar a nuestras bodegas de prestigio, darles proyección pública y "poner en valor" nuestro vino. De haber visto algunas de las nuevas fachadas de las viejas bodegas, como esta de Haro en la carretera de Casalarreina, ¿qué no hubiera dicho aquella buena señora...?

(foto: Javier Dulín, 13 nov 2007)