domingo, 18 de junio de 2017

76. GALILEA. ENTRADA AL CEMENTERIO



Nadie sabe muy bien por qué, pero todo arquitecto moderno que se precie debe poner algún chapón de acero de ese que viene ya previamente oxidado y que llaman "acero corten", si quiere que su obra sea seleccionada por algún jurado formado igualmente por arquitectos e historiadores del arte. No sabemos (ni nos importa) quién fue el artista que en el cementerio de Galilea lo combinó tan artísticamente con el farolón castizo de tres brazos, la puerta de reja y la rústica ermita, pero lo que está claro es que el sentido más profundo del acero corten lo clavó, porque nadie duda de que entre la vida y la muerte hay un corten.