sábado, 16 de marzo de 2013

11. LOGROÑO. MONUMENTO A LOS FUEROS



Cuentan las malas lenguas que cuando se hizo el nuevo Ayuntamiento con un espacio tan grande y vacío delante, quiso ponerse allí este Monumento a los Fueros (para no ser menos que Aldeanueva) pero que su arquitecto, el prestigioso Moneo, se opuso a ello radicalmente argumentando que su edificio ya era suficientemente feo. Al final lo metieron en una piscina que le hicieron al efecto, taponando convenientemente el comienzo del boulevard de Avda de la Paz. La gente que no entendía de arte lo llamó enseguida "el trenecito" por lo que en un cambio de alcalde desecaron la piscina, le dieron la vuelta al rey y descarrilaron el tren de los fueros colocándolo tal que así:


Contribuyó ello al enriquecimiento de perfectivas perfectamente feístas, como esta que les muestro a continuación en que el conductor y el vagón atravesado enmarcan la entrada al nuevo Mercado del Corregidor, cuyo diseño gráfico es claramente partícipe de nuestra tendencia artística. No se pierdan tampoco la aportación del balcón institucional de la Consejería de Agricultura a tan conseguida estampa.